1 de agosto de 2012

LOS TOROS IMAGINARIOS DEL "DUQUE DE ALBA"

EL NUEVO NARRADOR TAURINO SALIÓ RAUDO A VENDERLE AL COMERCIO SU DEBUT.
Primera Parte
Eran los tiempos de la radio “intensa” en Montería, donde los locutores de la época transmitían hasta una pelea de perros para poder subsistir. Yo, gerente de La Voz del Sinú de Todelar, hoy Frecuencia Bolivariana, me sorprendí una tarde de invierno con la presencia del gran locutor de farándula Félix Enrique de Alba, el popular “Duque de Alba”, quien había cambiado su profesión  de locutor, momentáneamente, por el domino del Tropicana. El motivo: económico, ya que los espacios radiales se habían encarecido y resultaba mejor ganarse unas manos de domino y baraja en el Tropicana que invertir en la radio.


Al hacer su entrada a mi despacho de gerente, el “Duque” me saludó con respeto y cariño. -Cómo estás narrador? Yo le respondí en la jerga taurina: -Muy bien matador, qué te trae por aquí?. El Duque, siempre con una sonrisa, dijo: -Quiero volver a la narración taurina. -Y eso por qué? Le pregunté. -Es que últimamente estoy perdiendo todas las manos de dominó en el Tropicana, hay mucho tahúr. -Entonces vamos al grano. Cuál es tu propuesta y qué piensas transmitir?

El Duque, pensativo, se quitó la gorra de “Aguardiente Antioqueño”, se pasó la mano por su cabellera india, negra, intensa, producto del tinte para ocultar las canas. El Duque es el único aborigen al cual le salen. Inmerso aún en sus pensamientos, calculando la oferta, de manera súbita afirmó: -Quiero transmitir la corraleja en el caserío de guateque.

Era un solo día de corralejas, con toros de la naciente ganadería de los hermanos Petro Ortiz  donde, según Félix, jugarían treinta negros hojarasca y haría su aparición el famoso ejemplar “El Murciélago”, que había desnudado a diez y siete (17) en las recientes corralejas del Loro. Con estos contundentes argumentos taurinos me convenció el Duque, y procedí a elaborarle el contrato para transmitir en Guateque.

A la firma del contrato le dije: -Matador. Y cómo me vas a respaldar, y el billete? El duque me miró por encima de sus gafas “patanegras” de optría dos cuarenta para cada ojo y exclamó. -Estoy  ilíquido, pero te puedo conseguir un cheque suicida. Uhmmmmm… se lo presto al “Burrito” Franco que tiene una chequera de la Caja Agraria oficina de La Granja. Se movía más una gorda de “Botero” que la cuenta corriente del Burrito. Pero listo, con ese documento habilité  al narrador taurino y salió raudo a venderle al comercio  su nuevo debut por La Voz del Sinú de Todelar.

El comercio era asequible  a esta clase de transmisiones. Al Duque le fue bien en las ventas de publicidad taurina. Arcelio Salcedo Peralta, “El Ttigre de la 36”, era uno de sus anunciantes además de “Ron Tres Esquinas”,  “El Viejo Llanero”, y la “Lotería de Córdoba”, entre otros.

Por lo difícil de la situación, casi ningún locutor tiene al momento dinero para comprar, en efectivo, transmisiones. Ni tampoco para cubrir los gastos de la misma; era así como tocaba y toca recurrir a las personas que hacen los negocios de comprarlas a cambio de unos intereses módicos. El Duque negoció sus anuncios con “Jairito” Berrocal, ex beisbolista y short stop de la selección córdoba en los años 60´s. Jairito le cobró en ese entonces el 10%. Barato en comparación a los actuales que cobran el 20% ¡Qué Bárbaros! Bueno, el Duque de Alba recibió su plata y se enrumbó para Guateque a transmitir sus toros en corralejas.

Viajó acompañado de otro gran narrador taurino ya fallecido, Ángel Romero Segura. Sólo una preocupación  asaltaba a Félix: el cable para el micrófono era muy corto y no alcanzaba para tomar el sonido de la “Banda de Manguelito, la que toca bonito”.

NO SE PIERDA LA PROXIMA CRÓNICA. EN ELLA HARÁN SU APARICION LOS NEGROS OJARASQUIN IMAGINARIOS.

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